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Las 7 leyes espirituales del éxito (IV parte): Ley del Karma

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Las 7 leyes espirituales del éxito (IV parte): Ley del Karma

Las 7 leyes espirituales del éxito (IV parte): Ley del Karma

Siguiendo el tema de las 7 Leyes Espirituales del Éxito, en esta oportunidad continuaremos con la tercera ley, expuesta por el Doctor Deepak Chopra; me refiero a la Ley del Karma o Ley de Causa y Efecto, la cual expresa que toda causa tiene un efecto, y todo efecto tiene una causa.

Dicha ley estipula que lo que haces crea una energía que luego vuelve a ti. Si haces algo considerado bueno pues eso es lo que te regresa, si lo que haces se considera malo o negativo, también. Todo lo que sucede tiene un porqué, una explicación lógica aunque la ignoremos.

Existe karma positivo y karma negativo: si mueves causas físicas, emocionales y mentales que favorezcan la buena voluntad, la sabiduría, la belleza, la salud y la libertad, obtendrás como efectos, esas mismas cosas; pero, si por el contrario padeces de mala voluntad, ignorancia, odio, enfermedad, carencia, y presión es porque has movido causas con zonas con todo esto. Muchas personas, al devolvérseles efectos negativos por haber movido causas negativas, le atribuyen su malestar a la mala suerte y ésta no existe.

Tipos de Karma

  • Karma individual: se refiere a la misión que venimos a cumplir y las enseñanzas que aprendemos a lo largo de nuestro paso por el mundo. Dicen que es producto de nuestras vidas pasadas y de lo que cosechamos en esta.
  • Karma Familiar: el 70% de los problemas que puedan afectarnos están estipulados o trazados por el comportamiento de nuestros padres, antes de nosotros. Cuando un miembro familiar está pasado por un problema, directa o indirectamente dicho inconveniente nos afecta.
  • Karmas Colectivos: personas que de alguna u otra manera “pagan” una causa en común.

Ponte a pensar. A diario nos encontramos en situaciones que ponen a prueba nuestra disposición para hacer las cosas, bien sean buenas o malas, pero de laguna u tra forma son como pruebas que el Universo nos pone para medir nuestro comportamiento para con los demás.

Imagina que vas por calle y te encuentras con un niño que te pide un poco de dinero para poder comer. Se ve que el infante ha pasado días sin probar alimento alguno y en sus ojos se refleja lo duro que ha sido la vida con él. En primera instancia no quisieras darle de tu dinero por el pensamiento de un posible uso para compra de sustancias estupefacientes (por poner un ejemplo); pero está la otra cara de la moneda de que vas y le compras una buena comida.

¿Cuál de las dos opciones elegirías tú? En mi caso particular, elegiría ir con el niño y comprarle comida. Aunque debamos practicar el hecho de no juzgar a nadie, una buena razón para tener buen karma es ayudándolo de manera más directa a solucionar la problemática con la que nos encontremos. Esto aplica para cualquier situación de la vida.

Lógicamente en situaciones en que veamos que podemos generar buen karma, hagámoslo. Todo sea por el buen desenvolvimiento de la energía a nuestro alrededor y se estaría aplicando la Ley de Dar y Recibir.

“El Karma, cuando se entiende correctamente, es sólo la mecánica a través de la cual se manifiesta la conciencia”, Dr. Deepak Chopra.

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