¿La edad es importante para emprender?

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Hay un dicho muy popular en mi país que dice “loro viejo no aprende a hablar”,  esto es para referirse que las personas de edad avanzada o adultas no pueden aprender cosas nuevas. Si bien es cierto que mientras más temprano se adquiera una habilidad, más rápida o efectiva se es la destreza que se tiene de ella.  Pocos o muchos números en nuestro contador personal no es  una imposibilidad para adquirir conocimiento. Entonces por muy colorido que sea este adagio, me temo que no es cierto o por lo menos en lo que a mí concierne, no lo creo. Esto sucede también el mundo de los negocios.

Entonces miles de personas, en especial jubilados se preguntan si son demasiado viejos para emprender. La respuesta claramente es no. En caso contrario también es lo mismo. Nunca es muy temprano para lanzarse en la ventura de crear tu propio negocio.

¿Cuándo es demasiado tarde?

Si piensas que hay una fecha tope para agarrar tu maleta de sueños y lanzarte al ruedo, estás muy equivocado. Si no me crees, te hablaré del caso de una franquicia muy famosa.

Kentucky Fried Chicken, mejor conocido como KFC, su fundador, un sureño jubilado, con un repertorio de fracasos bastante grueso, se dedicó a vender su receta a vario restaurantes de Estados Unidos. Años después nace la gran franquicia que conocemos hoy.

Ves como la edad no es un requisito para emprender y no sólo emprender, sino hacerlo y hacerlo con éxito.

¿Cuándo es demasiado temprano?

En este momento dices ¡qué genial!, pero yo estoy del otro lado de la historia es decir, la gente dice que soy muy joven. Querido lector, es el mismo caso. “nunca es demasiado temprano para emprender”.

Recientemente se han dado casos magníficos de niños, sí niños que son CEO de su propia compañía. Lo hermoso de todo esto, es que los productos que ofrecen son tan simples como creativos. Por ejemplo está el caso de una precoz empresaria que vende contraseñas de seguridad. También se supo de una empresa que logró recaudar un millón de dólares  y el genio y presidente no llegaba a los 12 años.

Así que cuando veas a ese vecinito, primito o sobrino, tuyo vendo limonada o cualquier otra cosa, apóyalo, quizás estarás ayudando a fortalecer un espíritu emprendedor.

La cuestión acá no es la edad, sino la creatividad de crear procesos para generar ingresos.