Las 7 Leyes Espirituales del Éxito (VIII parte): Ley del Dharma : En notas anteriores he hablado un poco sobre las / leyes espirituales del éxito, que no son más que lineamientos a seguir para obtener la abundancia que tanto buscamos pero de una forma más espiritual. Nos enseña a estar en bienestar y armonía con el Universo, para luego tener lo que deseamos.
En esta oportunidad daremos punto final a la explicación de estas leyes. Cada una es aplicable para un día en específico. Tómate tu tiempo para estudiarlas y aplicarlas desde el inicio de tu semana y verás cómo, poco a poco, el éxito vendrá a tocar a la puerta de tu vida para brindarte las mejores cosas que hayas soñado alguna vez.
Ley del Dharma
Todos y cada uno de nosotros posee un don, una habilidad en particular que nos hace seres únicos y resaltar entre las demás personas. Y cuando combinamos ese talento con el servicio a los demás, experimentamos el éxtasis y el júbilo de nuestro propio espíritu.
“Dharma” es un vocablo sánscrito que significa “propósito en la vida”. Esta ley dice que nos hemos manifestado en forma física para cumplir un propósito. El campo de la potencialidad pura es la divinidad en su esencia, y la divinidad adopta la forma humana para cumplir un propósito.
Primero hay que buscar la felicidad y experimentar lo que ella nos ofrece en el presente, poder disfrutar de las cosas pequeñas de la vida y agradecer al Universo por ellas. Una de las cosas que más llena el alma y ayuda a apreciar esos momentos diarios, es el de ayudar a los demás. A través de nuestros conocimientos y habilidades, podemos ayudar otros a sacar la mejor versión de ellos mismos para que también puedan disfrutar plenamente de los regalos del Universo.
La Ley del Dharma tiene 3 componentes:
-El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero Yo, para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adoptado una forma física para manifestarse. No somos seres humanos que tienen experiencias espirituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias humanas ocasionales.
Debemos descubrir y potenciar esas habilidades que poseemos. Todos tenemos un Dios en nuestro ser queriendo salir para poder expresar su divinidad a través del servicio a los demás.
-El segundo componente es la expresión misma de esas cualidades que posees. Cada persona es diferente a otra y por consiguiente sus habilidades. Eso quiere decir que solo tú puedes hacer lo que sabes hacer y de la mejor manera posible, incluso mejor que los demás.
-El tercer componente es usar esas habilidades ya desarrolladas y trabajadas para el servicio a los demás. Cuando usamos de forma combinada nuestros talentos con el servicio a los demás, estamos usando la Ley del Dharma.
La cuestión aquí es dar lo mejor de ti para que el Universo pueda recompensarte. Si aprendemos a dar todo aquello que buscamos recibir, ten la seguridad que lo encontrarás. Con esto quiero decir: si lo que buscas enérgicamente es amor, tienes que aprender a dar diariamente amor; si lo que buscas es prosperidad ayuda a otros a que sean prósperos y dichosos.
Descubramos nuestra divinidad, encontremos nuestro talento único y sirvamos a la humanidad con él; de esa manera podremos generar toda la riqueza que deseamos.













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