Visualicemos que hace un mes decidiste emprender en alguna idea que tuviste. Armaste tu plan estratégico, delimitaste tiempo y espacio, buscaste los materiales a usar, estableciste las consecuencias positivas y negativas de accionar y visualizaste todo lo que quieres lograr en este año. Pero… ¿cuánto has logrado?
Si la respuesta es “nada” o “poco” puede que estén faltando dos cosas esenciales en ti: enfoque y perseverancia. Créeme cuando te digo que ambas, son nuestras mejores armas para emprender y no morir en el intento.
Cuando hablamos de ENFOQUE nos referimos al ingrediente más poderoso para dirigirnos a nosotros mismos. Se trata de recordar el motivo por el que hacemos las cosas y priorizar actividades que nos lleven cada día más cerca de la meta.
Las veces que te sientas perdido y no encuentres sentido a lo que haces, siéntate un momento e inyéctate motivación: recuerda los viajes que querías hacer, ese sitio especial al cual quieres visitar…recuerda tu visión del éxito que desees alcanzar.
Una de las cosas que ayuda a mantener en pie el enfoque, es trazar diariamente metas pequeñas. Las necesitarás para mantenerte enfocado y recordarte que todo lo que vale la pena lleva su tiempo.
Encontrarás en cada logro de esos pequeños objetivos un motivo más para continuar.
Uno de los tips para recuperar tu visión cuando la sientas distante o casi perdida, es sentarte a revisar tus metas. Repásalas. Incluso, puedes hacerlo semanalmente para mantenerte siempre optimista y con ánimos de continuar.
Otra formar de mantener tu enfoque es anotar tus metas en una hoja y pegarlas donde todas las mañanas al despertar las puedas ver. Algo que te sirva de recordatorio visual.
Y a este punto llegamos a la segunda arma poderosa para emprender: la PERSEVERANCIA. Esa sucesión de acciones que realizamos para acercarnos a nuestro objetivo.
De nada vale soñar, meditar y planificar, si nunca llegamos a accionar. Debemos entender que todo tiene su proceso, pero para lograr cualquier cosa que valga la pena, tenemos que hacerlo más de una vez.
Recuérdalo, el éxito de un emprendedor requiere de un gran sentido de perseverancia. Requiere de un trabajo duro y determinación para nunca darse por vencido.
¿Cómo piensas ser el mejor líder del mundo? Debes estudiar y aplicar tus conocimientos cada día para perfeccionarte y lograr tu objetivo.
¿Piensas que por intentarlo una vez, habrás alcanzado tu meta? Pues déjame decirte que no. Parte de tener perseverancia y enfoque, es mantenerte fiel a los hábitos que te lleven hacia el final y nunca desistir.
Toma en cuenta que muchos son los que emprenden, pero pocos los que alcanzan la meta. Tú decides en cuál bando estar.
Anota esta frase donde siempre la puedas ver y te mantenga motivado: “El enfoque es tu mapa, la perseverancia es avanzar por el terreno”.
Y si aún no estás muy claro de cómo mantener tu enfoque y perseverar, te invito a ver la película “En busca de la felicidad”, con Will Smith.














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