El proceso de negociación siempre va a existir en las experiencias comerciales de toda índoles, sea por un aumento de sueldo, un acuerdo de cooperación o sociedad, o intercambio de bienes y o servicios, es algo que un emprendedor jamás podrá eludir.
Durante este momento de acuerdos, es importante obviar ciertas frases que podrían perjudicar notablemente el flujo exitoso de tu negociación.
- Yo necesito, te necesito
Por más que necesites a esa persona, servicio o cliente para llevar a cabo tu proyecto. Hacerle saber esto, te quita poder y te pone en una clara desventaja, pues la otra parte ya sabe que te tiene en sus manos y sus exigencias podrían aumentar aprovechándose de esta debilidad.
- Decir un precio más bajo de lo que consideras
El temor a perder un cliente o no agradarle, puede llevarte a cometer este error. A la larga esto trae consecuencias peores, pues estás ofreciendo un trabajo por debajo de lo que debería costar y repercutirá directamente en tu ganancia y o capital.
Pon el precio que consideres justo, teniendo en cuenta, tiempo, materiales, esfuerzo, mano de obra y técnica. Tampoco vayas a poner precios irreales. Todo debe ser adaptado al mercado que opera en ese momento.
- Me parece estúpido lo que me ofreces
Si bien algunas ofertas no son lo que deseas, encarar a una persona, y decirle directamente que su trabajo es tonto, es una agresión directa que puede caldear los ánimos y hacer que la negociación se vuelva pesada y termine en fracaso o con tratos pocos ventajosos.
- Al final yo soy el que tomo la última decisión.
Aunque esta sea una gran verdad, y tú seas el que tenga la última palabra, no se debe decir, pues coacciona a la otra parte, y ya no se sentirá tan segura de querer hacer un intercambio comercial contigo.
- Decir palabras ofensivas y/o peyorativas
Por mucho que se hayan caldeado los ánimos, ofender y agredir, jamás será una opción, como en la vida, el mundo de los negocios es un pañuelo. Quizás no necesites de esa persona ahora como ella te necesita a ti, pero más adelante pudieran invertirse los papeles. Sea cual sea el resultado de la negociación, siempre debe terminarse cordialmente.
Como recomendación final, siempre debes ir a una negociación con el mejor ánimo y una actitud positiva. Esto generará una atmósfera cordial desde el principio, y logrará encausar el proceso hacia una transacción exitosa. Recuerda que nadie querrá hacer negocios con una persona malgeniada y negativa.














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