Cuando iniciamos nuestros proyectos, estamos lleno de energía y la mejor disposición para llevar a cabo esta meta. Lo que muy pocos tienen en cuenta es que dentro de esos planes se debe contemplar la posibilidad de los inconvenientes, circunstancias y eventualidades que pueden afectar el desempeño. Factores que de no tenerse en cuenta pueden ir disipando o desdibujando nuestras firmes convicciones y estrategias. Entonces, pasa el tiempo y nos fijamos que lo que logramos fue poco o nada de lo proyectamos.
Es por ello que acá te dejamos unas recomendaciones para que te enfoques a cumplir con tus metas satisfactoriamente:
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Arranca con energía desde el primer día
Si quieres lograr todo lo propuesto, no hay nada mejor que seguir correctamente desde el primer día, el plan de acción. Si dilatas o das muchas vueltas, este es el primer síntoma de que puedes flaquear ante alguna adversidad.
Recuerda que lo que empieza mal, difícilmente puede culminar bien. No es imposible, pero mejor nos curamos en salud desde el primer día.
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Si no consigues resultado, cambia la técnica, no la meta
Sucede que te planteaste una meta y la manera de llegar a ella, sin embargo al ejecutarla en la vida real, las cosas no están saliendo como esperabas. Ya llevas tiempo en esto y no le ves queso a la tostada. Lo que debes hacer es un cambio de enfoque, no de la meta.
Has un estudio con los resultado que has tenido, sean los que sean constituyen una prueba real del panorama, por lo que podrás adaptar tu estrategia a esta para alcanzar finalmente tus objetivos.
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Fija una fecha
Parece sencillo, básico, pero muchos emprendedores pasan de largo este esencial, quizás por ser muy simple. Sin embargo, el poner fecha, hará que te organices y te programes para alcanzar tu propósito dentro de ese plazo. En cambio, si nos pones un tope, puedes dilatarlo hasta que finalmente no logres nada en bastante tiempo.
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Administra tu tiempo
Debes aprender a administra tu tiempo para lograr la mayor productividad de acuerdo con las jornadas. Antes que nada debes saber que no se organizan las horas, sino las actividades. Esta técnica sencilla te ayudará a enfocarte en tareas diarias que cumplir en tus plazos de 24 horas.
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Sé disciplinado
No se trata de obligarte a ser las cosas, de esta manera no lograrás nada. Hacer las cosas en contra de la voluntad no genera satisfacción y merma la productividad. Se trata de organizar, despejar y establecer un hábito para lograr consecutivamente lo planteado o anhelado. Todo tu ser debe estar enfocado en hacer estas tres actividades básicas que te ayudarán a fortalecer tu disciplina personal en pro de tus objetivos.
Disponte a cumplir con esto por más de 21 días para que se forme el hábito que te lleve al éxito.
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Infórmale de tus propósitos a alguien que admires
Esto no es con el propósito de obtener aprobación o reconocimiento, sino que al hacerlo y por tratarse de alguien a quien estimas, se establece un compromiso tácito para no defraudar a esa persona que estimas. Esto es una herramienta de motivación. Esta persona no necesariamente debe estar al tanto de esto último, ya que es algo para ti y tu impulso a la acción.
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Evalúa tu día
“Lo que no se mide no se pude mejorar”, es una frase que me dice constantemente uno de mis mentores, debo decir que esto es una gran verdad. Si quieres optimizar algún proceso, el repasar o estudiar lo más preciso los acontecimientos, hacen que al día siguiente lo intentes sabiendo en donde debes subir los niveles para obtener una jornada cada vez más provechosa.
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Recompénsate
Por más que no queramos reconocerlos, somos seres que estamos siempre en búsqueda del reconocimiento, incluso si este viene de nosotros mismo, y debo decir que este es el más importante de los dos. No sólo de des una palmadita en la espalda cuando hagas las cosas bien, sino que recompénsate o premiate por haber logrado eso que te propusiste. Esto te mantendrá motivado y de buen humor.
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Ten presente que tú eres el único responsable de tu éxito
Es cierto que existen miles de circunstancias, pero no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa. Tú decides si convertir estas vicisitudes en excusas y problemas o en oportunidades de crecimiento. Tú eliges si triunfar o sucumbir ante la adversidad.
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Disfruta lo que haces
El realizar todo con una actitud positiva y de disfrute, disipa la sombra de la rutina que si es tediosa puede convertirse en un yugo de todo lo que hagas, hasta sentirte asfixiado por ella. Deléitate en las cosas que haces.














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