¿Ya estás cansado de escuchar el tan trillado consejo de “para ver resultados, tienes que ser perseverante”?
De verdad la perseverancia es un concepto tan antiguo, que a veces damos por sentada su verdadera importancia. Y es que en un mundo donde todos queremos resultados rápidos, la paciencia para muchos no es una opción.
Sin embargo hoy te traigo la historia de un hombre que se ha dicho es la perseverancia en persona. La historia de este hombre te va a dejar reflexionando mucho (te lo aseguro), y creo yo que a partir de ahora asociaras la palabra “perseverancia” junto a su nombre.
Una vez escuché que el mejor libro de autoayuda que puedes leer, es la biografía de un hombre exitoso. ¿Qué mejor ejemplo a seguir que el de una historia real, verdad?
La historia que te traigo hoy es de Soichiro Honda: fundador de la Corporación de Honda, la marca de automóviles y motocicletas. El Sr. Honda nunca permitió que la tragedia, los problemas, desafíos, giros y vueltas de las circunstancias se interpusieran en su camino. Su historia es tan asombrosa, que es necesario verla en dos partes. He aquí la primera:
En 1938, el Sr. Honda era un estudiante pobre que tuvo el sueño de diseñar de un anillo de pistón que iba a vender a la corporación Toyota. Todos los días iba a la escuela, y durante toda la noche iba a trabajar en su diseño. Utilizó el poco dinero que tenía en su proyecto, y todavía no había terminado. Por último, tuvo que empeñar las joyas de su esposa para poder continuar.
Después de varios años de esfuerzo, finalmente obtuvo el diseñó del anillo de pistón que estaba seguro Toyota iba a querer comprar. Cuando se lo llevó a ellos, Toyota lo rechazó. Él fue enviado de regreso a la escuela a sufrir la humillación de sus maestros y amigos quienes le decían lo idiota que era por haber diseño un modelo tan ridículo.
¿Estaba frustrado? Puedes apostarlo.
¿Sufrió? Claro que sí.
¿Iba a renunciar? De ninguna manera.
En su lugar, pasó los siguientes dos años buscando encontrar nuevas maneras de mejorar su anillo de pistón. Tenía la fórmula clave para el éxito:
1. Él decidió lo que quería.
2. Él tomó acción.
3. Se dio cuenta de lo que estaba funcionando y lo que no, y cuando las cosas no estaban saliendo bien…
4. Él continuó cambiando su enfoque. Él era flexible y dispuesto a probar cosas nuevas.
Finalmente, después de dos años más, él perfeccionó su diseño y Toyota lo compró.
Con el fin de construir su propia fábrica de pistones, el Sr. Honda necesitaba concreto, pero el Gobierno Japonés se preparaba para la Segunda Guerra Mundial, por lo que no había ninguna fuente disponible. Una vez más, parecía que su sueño iba a morir. Parecía que nadie lo iba a ayudar.
Una vez más, ¿Se rindió? Por supuesto que no. Él había decidido construir esa fábrica. Abandonar no era una opción, así que se reunió junto con un grupo de sus amigos, y durante semanas trabajaron todos los días probando diferentes enfoques hasta que encontraron una forma de fabricación de concreto. Él construyó su fábrica y finalmente fue capaz de producir sus aros de pistón.
Este sería un perfecto final feliz, claro, si no fuera por el hecho de que su fábrica fue destruida por completo por un país extranjero. Y eso es sólo el inicio de sus nuevos problemas.
Si creías que tu negocio podía andar mal, tienes que leer la continuación de la historia del Sr. Honda. Realmente va a darte una lección de vida.
Te invito a leer la segunda parte de esta historia.












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