Sin categoría

Tomando decisiones como los altos ejecutivos

0

Hay momentos en cualquier empresa en los que se deben tomar decisiones que afectarán el futuro de ésta. Aunque tomar la decisión correcta suele no ser algo fácil, en realidad sí lo debe ser: sólo es cuestión de seguir el esquema adecuado.

La estrategia es, en realidad, un tema simple cuando se tiene un esquema apropiado para actuar. Tal y como un mapa que guía hacia un tesoro, un esquema ayuda a tomar mejores decisiones basándose en las necesidades y los recursos de cada empresa.

Un esquema es un modelo mental que sirve como un punto de referencia visual. Por ejemplo, los planos para una nueva casa.

El siguiente esquema, llamado ‘Master Strategic Plan Matrix’ o Matriz de Planeación Estratégica, se basa en dos escuelas distintas del pensamiento relacionadas con estrategias y la toma de decisiones:

Las cuatro grandes decisiones

Para entender cómo los altos ejecutivos intentan sostener el crecimiento, se requiere de clasificar las decisiones en cuatro cuadrantes. La matriz de planeación estratégica ayuda a ver cómo los dos distintos océanos se solapan con las decisiones importantes y las urgentes.

Categorizar el gasto organizacional es un buen primer paso en la búsqueda por comprender mejor la estrategia con los clientes. Éstas son las cuatro grandes decisiones tomadas por todos los altos ejecutivos en su propia búsqueda por mantener el crecimiento de sus empresas.

Estrategias de Océano Azul

Decisiones importantes I

Decisiones de innovación IV

Decisiones urgentes II

Decisiones de implementación III

Estrategias de Océano Rojo

Decisiones importantes I

Decisiones de Outsourcing

Decisiones urgentes II

Optimización de las decisiones

■  El primero es el concepto de las estrategias de Océano Azul y Océano Rojo, desarrollados por W. Chan Kim y Renée Mauborgne en su libro ‘Blue Ocean Strategy’. A grandes rasgos, el libro habla sobre cómo crear nuevas formas de valor para el cliente.

El segundo es un análisis de los dos tipos de decisiones de alto nivel que los ejecutivos toman casi todos los días: decisiones importantes y decisiones urgentes. Esta distinción fue realizada por Geoffrey A. Moore, autor de varios libros sobre mercadotecnia, en su libro ‘Dealing with Darwin’.

I. Decisiones de innovación

■ Las decisiones en este cuadrante giran en torno al futuro. Los nuevos mercados, el valor o las ofertas deben crearse para una diferenciación positiva, característica de las estrategias de Océano Azul. El poco grado de urgencia de estas decisiones hace que tiendan a ser poco prioritarias en muchas organizaciones.

II. Decisiones de implementación

■  Éste es el dominio de la implementación de las estrategias de Océano Azul. Los productos y los servicios en potencia ya se planearon, pero ahora es el momento de convertir el “potencial” en “real”. En estos casos, la rapidez es fundamental: la organización debe actuar de manera rápida para aprovechar las nuevas oportunidades.

III. Optimización de las decisiones

■  En este cuadrante, las ofertas y los mercados han madurado. La competencia está en juego, apretando márgenes y desacelerando el crecimiento. Los problemas que enfrentan las estrategias de Océano Rojo están diseñadas para competir.

■  El objetivo principal de este cuadrante es mantener el principal producto, servicio o mercado que la empresa posee y que es el encargado de la mayor cantidad de ingresos en la empresa. Después de todo, el dinero paga las cuentas y a los empleados para seguir sobreviviendo día a día.

IV. Decisiones de Outsourcing

■  En este último cuadrante, el liderazgo debe responder a la pregunta “¿qué es lo que no se debe hacer?”. En estos casos, tanto el dinero como el personal valioso son redirigidos de las estrategias de Océano Rojo a Océano Azul para que las nuevas estrategias de diferenciación tengan éxito.

Conociendo el esquema y las necesidades de la empresa en ese momento, tomar una decisión para el futuro de la empresa basándose en este esquema facilita las cosas y ubica las áreas en las que se debe trabajar para lograr los objetivos que se buscan.

Competencias

Comprendiendo las divisiones

El primer componente del esquema está representado por dos divisiones muy grandes: tanto como los océanos, dependiendo del ramo de cada empresa. Es por ello que se denominan “océanos”: uno rojo y uno azul. Cada océano representa una categoría diferente de estrategia, diametralmente opuestas una de la otra.

Océano Rojo vs. Océano Azul

La estrategia del Océano Rojo apoya la actividad principal de la empresa. Este océano es el dominio de la madurez y las categorías competitivas: productos, servicios o mercados en los que una compañía se ha basado para sus beneficios y crecimientos pasados. Por desgracia, es muy raro ofrecer un producto o servicio que antes era único; por lo que la competencia ha ido en picada.

Una estrategia de Océano Azul apoya los nuevos productos, servicios o mercados que representan los márgenes más altos y el crecimiento más rápido. Éste es el punto en el que la empresa tiene sus mejores oportunidades para el crecimiento futuro. La meta en este punto es separarse del resto de la competencia a través de una diferenciación competitiva de importancia.

Decisiones  importantes vs. decisiones  urgentes

El segundo componente de la matriz de planeación estratégica divide las decisiones que los ejecutivos toman en importantes y en urgentes. Las primeras son decisiones que el ejecutivo considera de importancia a largo plazo. Esto las hace menos riesgosas o críticas que las decisiones urgentes, que requieren de una atención inmediata.

Por el contrario, las decisiones urgentes son fundamentales y deben ser atendidas de inmediato. Puesto que cada organización tiene que sobrevivir todos los días si no quiere sucumbir, las decisiones urgentes suelen prevalecer sobre las decisiones importantes.

editorial

Escogiendo un negocio

Previous article

Aprenda a dirigir su negocio

Next article

You may also like

Comments

Leave a reply