“El amor es la más fuerte de todas las pasiones, porque ataca al mismo tiempo a la cabeza, corazón y el cuerpo”
Voltaire.
RESUMEN
¿Qué tan bien maneja sus emociones en lo concerniente al amor?¿ Cómo se ha sorprendido en esas emociones? ¿Qué ha aprendido de ello? ¿Cuál ha sido su alcance, repercusión en su crecimiento?, serían algunas preguntas que ya deben tener sus respuestas. En este escrito nos adentramos en que tome en cuentas algunas sugerencias que nos legan quienes de alguna manera ya han obtenido respuestas asertivas en la manera de cómo se debe manejar las emociones en el amor.
ALGUNAS SUGERENCIAS, ALCANCES
Día a día notamos el que existe muchas personas que no se han detenido a analizar la manera de cómo manejan sus emociones con respecto al amor y muchas veces sus resultados se manifiestan en conflictos, quejas, pesadumbre, aunque desde luego, hay quienes si se han sorprendido e interpretado cómo el manejo de sus emociones bien orientadas le pueden originar satisfacciones, felicidad.
Paz Torrealba en un interesante trabajo sobre e este tópico (2001) , nos invita a tomar en cuenta que debemos dar afecto cuando lo queremos compartir y demostremos nuestro amor a quienes nos rodean, para ello sugiere tomar en consideración:
Sonreír. La mirada sonriente produce placer y relajación, tanto al que la da como al que la recibe. Mirar a alguien a los ojos es la mejor forma de mostrar estima y no cuesta nada.
Realizar un acto de amabilidad cada día. Demostrar nuestra atención y respeto hacia las otras personas.
Pedir a los demás su opinión. Pensamos que amar implica dar, pero también recibir es una forma de mostrar aprecio. Abrirse a lo demás, escucharlos, es una forma de hacerlos felices y enriquecernos.
Practicar la compasión. Amar es ponerse en el lugar de los demás. Con la práctica, se podrá mirar a los demás con más simpatía.
Pedir afecto cuando se necesita. Considerar que hay dejar que lo demás sepan cuándo buscamos cariño y comprensión. Mostrarnos sincero acerca de nuestros sentimientos.
Descubriremos que la mayoría de las personas están dispuestas a dar cariño.
Rodearnos de personas capaces de dar estima, que nos respeten y nos hagan sentir bien.
Expresar nuestros sentimientos tanto como la ocasión lo permita, entonces se descubrirá que importa más de lo que se creyó
Abandonar las relaciones que nos perjudican. Si alguien no nos trata bien, si no nos respeta, si no considera nuestras opiniones o punto de vista, no merece nuestra compañía.
Si alguien nos interesa, mostrarle nuestro interés. Hablarle, preguntarle. No se pierde nada y sí en cambio, mucho que ganar.
Recordar que cualquier ocasión es buena para intercambiar una amable interacción. No esperar a una persona o situación especial para demostrarle nuestra estima.
Sugiere Torrealba, también aceptar el afecto que otros nos dan, para ello señala que considere:
· Acostumbrarse a disfrutar del aprecio que los demás nos ofrecen.
· Darle el tiempo a la ternura. Si quiere a alguien, concédale su tiempo.
· Cuando nos alaben, nos reconozcan o nos tomen en cuenta, esperemos cinco minutos antes de decir gracias. Un agradecimiento automático significa que la “caricia” ha sido rebotada. Por ello, es mejor esperar unos segundos a que se filtre en su interior antes de agradecerla o devolverla.
· Pedir explícitamente lo que se desea. La mejor forma de entenderse es hablar.
· Procurarse acostumbrase a que nos aprecien, exponiéndonos a las situaciones en que sabemos que esto pasa.
· Probar a agradecer las estimaciones después de un buen tiempo.
OTROS ASPECTOS A SER CONSIDERADOS
· Nadie ama a alguien que nos hiere, a menos que hayamos desarrollado un carácter autodestructivo .
· La única relación amorosa realmente posible es la que enriquece nuestra vida
· Una relación amorosa no se tiene para ganar dinero, hacer penitencia, o demostrase a uno mismo de lo que somos capaces Se tiene para amar. Y amar es un sentido agradable, tierno y positivo que nos enriquece.
· El amor debe significar apoyo y, ¿por qué no?, también diversión. Ambos factores son importantes porque unen a las dos personas.
· El grado de la amabilidad es un rasgo de la personalidad que tiende a permanecer bastante estable a lo largo del tiempo.
· Para poder “amar de verdad” la persona ha de primero sentirse capaz de “oponerse de verdad”. Pues un aceptar automático y falso sólo nos lleva a acumular un alto grado de hostilidad.
· La negación de un sentimiento es conflictiva porque, paradójicamente, lo intensifica, conformando además de una serie de acontecimientos preestablecidos; un carácter.
· Una sonrisa natural nace de la serenidad y aceptación profunda, hace brillar los ojos y, a veces, causa lágrimas, abriéndonos gozosamente el pecho: nos une a los demás y a la vida.
· Una de las cosas que demuestra que alguien es adulto es que ha conseguido relacionarse respetuosamente, Pero para poder generar una relación así, se ha de tener una voz adulta suficiente diáfana, pues esto le dotará de la seguridad suficiente para ser honesto ante sí mismo y el otro.
Gracias por leer, compartir y confiamos que se sorprenderá cada día en el manejo de sus emociones a fin de canalizar su auténtico crecimiento, especialmente el espiritual.












Comments