La auto-disciplina es un factor esencial para la productividad y el éxito. Sin ella, uno se convierte en perezoso, desmotivado, y dependiente de otros. La falta de auto-disciplina también hace a un empleado, jefe o compañero de trabajo más difícil de lidiar con él.
Practicar la auto-disciplina significa, en un término fuera de moda, prepararte a ti mismo para hacer una tarea. Tú necesitas saber qué debe completarse, cuándo debe completarse – y hacerlo. Una buena auto-disciplina incluye un horario básico, ó un sistema de trabajo, de lo que se necesita terminar para un determinado periodo de tiempo. No te permitas a ti mismo el desviarte o posponer las cosas.
Sin embargo, ser muy rígido con la auto-disciplina no incrementará tu productividad. Incluso puede disminuirla. Si no te permites a ti mismo tomar ningún descanso durante la jornada de trabajo, o ningún margen de error en lo absoluto, las expectativas que estás poniendo en ti mismo son muy rígidas. En lugar de lograr más cosas, o hacer más en un corto periodo de tiempo, puede causar que te vuelvas más frustrado con tus tareas y tu trabajo.
Si has aprendido auto-disciplina temprano en tu vida, probablemente no tengas ninguna dificultad con ella ahora. Por otro lado, si tus años en el colegio y vida familiar fueron muy rígidos, o si se esperaba poco de ti, este es un buen tiempo para desarrollar este hábito. Puede que te las hayas arreglado para sobrevivir tus épocas previas sin un buen nivel de auto-disciplina, pero hoy en día será un obstáculo para tu carrera.
Una buena manera de cultivar auto-disciplina es el reconocer que tú eres responsable por ello. Puedes empezar por responsabilizarte a ti mismo de terminar el trabajo de forma correcta y a tiempo. Si este es un concepto relativamente nuevo para ti, tú también necesitas reconocer que los errores ocurren, y tienes que ser capaz de arreglarlos sin llegar a la frustración.
Practicar la auto-disciplina también incluye no permitirte a ti mismo distraerte por actividades que te hacen perder tu tiempo. Mientras que tú puedes necesitar y merecer pequeños descansos durante tu día de trabajo, estos no deben alejarte de terminar la labor. Cuando has desarrollado el hábito de la auto-disciplina, completar tareas será más fácil. Ellas se harán más fácilmente y justo a tiempo. Esto incrementará tu productividad y te ayudará a moverte más cerca del éxito.












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