Las crisis tienen causas diversas como la recesión económica en algún sector, las innovaciones tecnológicas o los cambios en los hábitos del consumidor. Lo importante es saber cómo utilizar los recursos para llevar a cabo un plan de recuperación.
Hay diversas causas que pueden desencadenar una crisis en una organización, y una vez que se está enfrentando una, es fundamental tomar las decisiones correctas y comunicarlas a todas las partes, es decir, a los inversionistas, proveedores, prestamistas y empleados.
Hay algunas pautas y puntos a tomar en cuenta que pueden perfilar a la organización a recuperarse y a retomar el camino.
Hacer las promesas correctas
• A los clientes. Lo que esperan es calidad, valor agregado, servicio e innovación.
• A los inversionistas y prestamistas. Antes de pensar en cómo atraerlos se debe pensar en cómo participarán en la recuperación, y asumir una negociación financiera dirigida a que el control esté en sus manos.
• A los empleados. Debido a que serán ellos quienes implementen el plan de recuperación, se tendrán que hacer y guardar algunas promesas que tal vez no eran necesarias en tiempos de prosperidad.
• A los proveedores. Lo primero es comprender su nueva postura, conocer sus posibles reacciones y planear el impacto de su intervención. Después se puede pensar en lo que querrán y lo que se les puede ofrecer a cambio.
Tener múltiples y nuevos puntos de vista
> Es fundamental tener más y mejores conocimientos acerca de la crisis y las opciones de recuperación para tomar las mejores decisiones y hacer planes, principalmente en torno a los recursos del tiempo y el efectivo. Para aumentar ambos habrá que tomar acciones, comunicar de una manera efectiva y entregar los primeros resultados.
> Tras una crisis es normal que la organización esté bajo niveles más altos de escrutinio, y es por eso que todas las partes necesitarán percibir que se están tomando medidas de emergencia y que se tiene el control sobre los recursos.
> En cuanto al tiempo, hay que asegurar que haya el suficiente para definir la nueva visión o modelo que se necesita. Debido a que el tiempo es escaso en tiempos de crisis, se deben utilizar al máximo los recursos.
Desarrollar habilidades empresariales básicas
• Administrar la liquidez del efectivo y el tiempo. Una mejora en la generación de flujo de efectivo libre mejora la valoración de una organización y las oportunidades que tiene para elegir estratégicamente.
• Desarrollar una estrategia. Una opción es elegir una estrategia dirigida por el cliente o el mercado. Esto implica considerar las necesidades y requerimientos de distintos segmentos de consumidores y elegir las oportunidades que encajan con las demandas de los inversionistas, principalmente.
• Mantener las ventas. Lo primero es que los agentes de ventas recuperen la confianza y que se reactiven los equipos de desarrollo de productos y de marketing. Algo que siempre ha funcionado es añadir, por un periodo de tiempo, una nueva función, un precio más bajo o un servicio añadido a los beneficios básicos del producto.
Obtener resultados a través de las relaciones
> Para obtener nuevas ideas, mejores propuestas y más resultados, es necesario construir una red de relaciones dentro y fuera de la organización. Los esfuerzos no se pueden centrar sólo en unos cuantos, sino en un equipo grande. También se trata de establecer relaciones de calidad, a fin de ganar su confianza y su contribución.
> En la medida en que se desarrollen y acepten los cambios y en que el equipo sea capaz de vender el plan al resto de las partes, se obtendrán los resultados deseados.
Reconstruir la confianza con una comunicación auténtica
> Para definir la confianza en la nueva visión del negocio, cada una de las partes deben identificar el valor procedente de poder obtener más beneficios que costos, que se multiplicará si perciben la calidad de su interacción y comunicación con ellos.
> Sin embargo, habrá también que ponerse en sus zapatos y comprender su punto de vista ante los riesgos que pueden comprometer su tiempo, dinero y credibilidad. Es por eso que nunca se debe tratar de aparentar o maquillar los problemas que se están enfrentando.
Una breve y sincera aceptación de la responsabilidad son el inicio para restablecer la confianza con ellos tras una crisis.
Causas de una crisis
Causas Externas
• Ciclos económicos. Un líder empresarial debe tener como máxima “esperar lo mejor, pero estar preparado para lo peor”. No se puede asumir que los tiempos de prosperidad continuarán para siempre.
• Prioridades del cliente. Si el cambio en la conducta del consumidor es la causa de la crisis, es porque las organizaciones no vieron venir los cambios, ni pudieron responder. Pero si el cambio sucede de repente, es difícil predecirlo y el impacto es más dramático.
• Innovación de productos, tecnología y modelos de negocio. El que una organización falle en responder a las innovaciones del mercado sólo significa que ha sido demasiado optimista en sus presupuestos o que ha sido insensible a los cambios.
• Intervención externa. Los cambios en la legislación o en el gobierno con respecto a un sector o la economía en general, pueden llegar de repente trayendo consecuencias críticas para las organizaciones.
Causas internas
• Promesas sin cumplir. Hay que identificar estas promesas o metas establecidas, y aún más importante, las promesas que los inversionistas pudieron pensar que se hicieron. Es fundamental llevar un registro actualizado de qué metas fueron establecidas, y cómo y cuándo fueron revisadas y asesoradas.
• Falta de visión. Una crisis se presentará si los líderes no tienen una visión y comprensión total de cómo funciona el negocio.
• Optimismo excesivo. Si un empresario asume que las cosas irán cada vez mejor de lo que en realidad van, será incapaz de identificar una crisis potencial.
• Falta de sensibilidad. Los líderes que son incapaces de evaluar el mercado, sus cambios y sus tendencias y que, por lo tanto, reaccionan de forma tardía a las necesidades verdaderas del consumidor, seguramente están llevando a su organización hacia una crisis.












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