En la búsqueda de nuevas formas de llegar a los consumidores, ha surgido una nueva área de estudio: la neuromercadotecnia. ¿En realidad funciona? ¿Te puede servir a la hora de iniciar tu propio negocio?
La neuromercadotecnia es un área nueva en las investigaciones de mercado. En esta ocasión, la tecnología y la mercadotecnia se unen a los conocimientos médicos del cerebro y su funcionamiento.
La tecnología actual ha logrado que sea posible hacer un mapa mental sobre el funcionamiento interno del cerebro y, de esta forma, estudiar las reacciones y el alcance de elementos de la mercadotecnia como lo son: la publicidad subliminal, el sexo y las advertencias sanitarias.
Asimismo, es posible analizar si la publicidad para colocar un producto nuevo en la mente de los clientes está funcionando y el impacto de la religión en éstos. De esta forma, tanto las empresas como los consumidores pueden beneficiarse.
La premisa oculta de esta nueva área es: “lo que los consumidores dicen que quieren es diferente a lo que hacen”, por lo que la mejor forma para obtener la verdad es por medio de la neuromercadotecnia.
Esta mezcla nueva de neurociencia y mercadotecnia busca la verdad en los consumidores, destruyendo gran parte de las ideas que se tenía establecidas desde hace tiempo acerca de lo que capta el interés de las personas y las impulsa a comprar.
Una breve introducción a la neuromercadotecnia
> Si los vendedores y los anunciantes pudieran descubrir lo que sucede al interior del cerebro de las personas, y qué hace elegir una marca sobre otra, sería una clave fundamental para la creación de marcas en el futuro. Es aquí donde nace la neuromercadotecnia: un matrimonio inquietante entre la mercadotecnia y la ciencia.
> La neuromercadotecnia es una herramienta que ayuda a descifrar lo que los consumidores piensan al estar frente a una marca o producto. Mientras más compañías conozcan sobre las necesidades y los deseos del subconsciente, aportarán a los mercados productos más significativos y útiles.
> Ésa es la promesa de esta tecnología, para consumidores y productores por igual. Es tener más productos que ganen más dinero y satisfagan a más consumidores… y todo al mismo tiempo.
Neurociencia necesaria
Los tradicionales métodos de investigación ya no son suficientes para descubrir lo que los consumidores piensan en realidad. Sin embargo, la percepción de estos consumidores es vital si se analizan los siguientes hechos:
1. Cerca de 21 mil nuevas marcas surgen en el mundo año con año. La mayoría fracasa en 12 meses.
2. Ocho de cada 10 productos lanzados en Estados Unidos fracasa en tres meses.
3. Tan sólo en los productos de consumo, el 52 por ciento de todas las marcas nuevas y el 75 por ciento de los productos individuales fracasa.
Reducir estos índices de fracasos y sus costos es la razón principal por la que la neuromercadotecnia ya ha sido aplicada en el mundo real en algunos casos experimentales.
> Hollywood la está usando para estudiar cómo los cerebros de las personas responden a los trailers (la publicidad de las películas), meses antes de empezar a transmitirlos en diversos medios. Al explorar qué es lo que más disfruta el cerebro, los estudios pueden crear trailers más atractivos. Incluso revisar los finales de las películas para saber qué atrae más al público.
> Daimler-Chrysler utiliza resonancias magnéticas funcionales para estudiar los cerebros de las personas mientras muestran imágenes de automóviles. Descubrieron que este auto es registrado en una zona posterior del cerebro relacionado con los rostros y lo positivo.
Sin importar el tema, las empresas fracasan en predecir cómo responderán los consumidores a un producto; porque lo que se dice sentir acerca de un producto no predice en realidad el comportamiento. Y las investigaciones de mercado son una medida poco fiable.
¿Podrá la neuromercadotecnia tener éxito en donde las investigaciones de mercado han fallado? ¿Podrá en realidad predecir el éxito o el fracaso de una marca o un producto por métodos científicos?
El hecho es que la mayoría de las estrategias de mercadotecnia, publicidad y estrategias de marca, son un complicadísimo juego de adivinanzas. Hasta ahora, los vendedores y los anunciantes no saben en realidad lo que impulsa un comportamiento.
Por lo tanto, el tiempo ha llegado para un cambio de paradigma. La neuromercadotecnia aún está dando sus primeros pasos; sin embargo, se le pronostica un muy largo alcance. Aunque esta nueva herramienta nunca sea capaz de descubrir cuál es la zona del cerebro que indica “comprar ahora”, sí ayudará a predecir ciertas direcciones y tendencias que van a modificar el rostro y el destino del comercio en todo el mundo.












Comments