Autoayuda y superación personal

Ayudar a otros: el ciclo de la fortuna

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“Quien ama a los hombres afianza a los hombres, pues él mismo desea ser afianzado; ayuda a los hombres a lograr éxito, pues él mismo desea lograr éxito”. Confucio

Ayudar al prójimo es una de las lecciones más universales que se encuentra en todos los libros de filosofía y religiosos del mundo.
El prestar ayuda a otros es una cláusula que está impulsada por el sentimiento de empatía y compañerismo, de reconocernos en otro individuo y pensar que si nos encontramos en esa situación también querríamos ser apoyados.

Si bien la ayuda más hermosa es desinteresada, toda ella y sin excepción, está fundamentada inconscientemente a crear esta cadena de hermandad y de apoyo. Finalmente somos seres sociales que amamos estar en grupos y actuar de esta manera. Quizás, no recibamos de la misma persona a la cual le tendimos la mano, pero si fomentamos un ambiente de compañerismo en algún momento o haremos de cualquier lado.

Ayudar es ganar, ganar

 -Aumenta su autoestima:

Saber que a poner que tus habilidades y recursos fueron útiles para socorrer a otra persona dan bastante significado a tu persona, o que refuerza positivamente a la autoestima.

-Bienestar contigo mismo:

Prestar una mano, te hace sentir un “calorcito en el cuerpo” y te hace estar en paz contigo mismo. O que contribuye a un ambiente sano de tu mundo interior.

-Te da capacidad de análisis:

Si te pones ayudar a una persona, esto te brinda e conocimiento para que puedas resolver mejor tus situaciones porque ya habrás adquirido una experiencia similar.

–Incrementa auto-confianza

que mejor sensación la del ser humano que sentirse útil.

–Recibes lo que siembras

Si creaste una red de compañerismo, tarde o temprano, todo o que has sembrados te será devuelto, sea o no del mano a las cuales prestaste ayuda.

Todos estos beneficios los reciben quienes ayudan, ya sea intencionadamente o no, la diferencia es que estos últimos son más libres pues no están atados esperando una recompensa devuelta y su círculo de la fortuna sigue andando sin importar esto.

Si tomas esta actitud, al ayudar a otros te estarás ayudando a ti mismo y contribuirás con este bello ciclo.

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