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Hábitos Profesionales

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¡Hágalos Suyos! y llegue muy alto

Los profesionistas más exitosos adoptan buenos hábitos de trabajo desde un principio para orientar su profesión por el camino correcto.

Como profesionista que es, es necesario estar motivado, orientado a resultados y listo para la acción cuando el deber llama. Si no está preparado por completo física y mentalmente, será difícil que trabaje de manera eficaz y que ofrezca su máximo rendimiento.

Si acaba de empezar en el mundo laboral, o si ya se ha establecido y quiere mejorar, los nuevos hábitos que forme ahora le servirán como indicadores directos para el éxito en un futuro.

Preséntese diez minutos antes
> La puntualidad es uno de los hábitos más importantes y profesionales que adoptar. Es una obligación en el mundo de los negocios y es un indicador honesto de su capacidad de organización y la fiabilidad general. La tardanza refleja otra serie de defectos que muchos empleadores prefieren evitar.
> Si usted está entre las personas que llegan tarde al trabajo, también será visto como alguien que es el último en llegar después de comer y al iniciar una junta… aunque no sea cierto.
> Si bien el retraso ocasional es comprensible, la puntualidad debe estar entre sus prioridades de los hábitos profesionales a adoptar. No llegue diez minutos después: mejor trate de llegar diez minutos antes.
> También puede aplicar la regla de los diez minutos a los otros plazos o itinerarios de su programación diaria. Por ejemplo, si tiene de hora límite las 4:00 PM, entregue el proyecto a las 3:50 PM. Cada vez que algo se hace temprano, sus compañeros, administradores y jefes lo recordarán, y eso es mejor que ser recordado por llegar siempre tarde.
> Ser la primera persona no significa tener que trabajar horas extras. El objetivo es darle a su mente la oportunidad de relajarse antes de ponerse a trabajar. Tómese unos cuantos minutos para leer, escuchar música o hacer alguna llamada telefónica breve; así, cuando sea tiempo de trabajar, su mente estará lista y despejada.

Lea un artículo de su rubro empresarial a la semana
> Cuanto más sepa, más alto subirá en la escalera corporativa. Otro gran hábito profesional que debe adoptar es aprender sobre su rubro empresarial. Tómese el tiempo para investigar cómo es que su compañía influye en la industria como un todo y encuentre revistas que puedan mantenerle al tanto de las novedades de su ramo.
> Decidir qué revistas leer dependerá del rubro empresarial en el que se desempeñe. Si no está seguro por dónde comenzar, trate de leer cualquier publicación que se encuentre en las oficinas. Si no hay publicaciones impresas, busque artículos en línea.
> Los artículos de la industria no tienen que leerse en el trabajo. La gran ventaja de su trabajo, si éste le apasiona, es que una vez que elija algunas revistas, puede suscribirse a ellas y leerlas en su tiempo libre. Mientras más lea, estará más consciente de su industria y del lugar de su empresa en ella.

Crea y siga las listas de tareas diarias
> No hay razón para presentarse a trabajar sin estar preparado. Establecer un plan regular y llevarlo a cabo ofrece un sentido más fuerte de dirección, además de ser una forma eficiente de ver que las cosas se hagan.
> Puede llevar a cabo la organización en la mañana, anotando todo lo que se tiene que hacer durante el día y hasta el final de la jornada. Aférrese a la lista y trate de alcanzar sus metas una por una. Si algo requiere un ajuste, trátelo de manera rápida y evite que se interponga en otras tareas.
> Los hábitos profesionales requieren un enfoque orientado a tareas. En este caso, se creará un flujo de trabajo consistente que permitirá establecer – y cumplir – plazos realistas. Si su trabajo está organizado, su mente también lo estará y la calidad y satisfacción de su trabajo irá en aumento.
> Una vez que domine el hábito profesional de la planeación diaria, extiéndase a la planeación semanal. Esto le permitirá obtener una idea más clara de cómo será el trabajo en los siguientes cinco días – si empieza en lunes.
> Si su ambiente laboral se basa más en aplicar fechas límite, una lista de tareas le mantendrá en la cima de las cosas y le ayudará a evitar la sombría posibilidad de llevar trabajo a la casa.

Organice su buzón de correos electrónicos
> Las cuentas de e-mail se inundan de muchos mensajes. Cuando el correo electrónico es muy importante, otro hábito a adoptar es el de organizarlo.
> Es tentador responder a los correos en ese mismo momento, pero algunos pueden quitarle mucho tiempo. En lugar de eso, programe su cuenta para filtrar correos no deseados o repartirlos a distintas carpetas según quien lo envía.
> También puede clasificarlos de acuerdo a su importancia o urgencia: así sabrá cuáles son los correos que tiene que responder de forma inmediata y cuáles pueden esperar un poco más.

Los hábitos viejos pueden ser difíciles de romper, pero esa no es razón para no tratar de reemplazarlos con hábitos mejores. Todos los mentores y administradores tuvieron que empezar en alguna parte, y hay una buena probabilidad de que están incorporando algunos hábitos en su rutina. Trate de hacer lo mismo y vea a dónde lo lleva: se sentirá una persona más segura, mejor organizada y más productiva en poco tiempo.

Competencias

Un escritorio ordenado refleja muchas cosas de su usuario

Un escritorio desordenado es reflejo de una mente desordenada. En una oficina, nada da a conocer el grado de desorden de un empleado mejor que el propio escritorio. Adquiera el hábito de conservar lo que se necesite en un lugar y tirar lo que ya no se requiera. Asegúrese de que todo, desde proyectos hasta la basura, tenga un lugar en dónde colocarse y no deje que se apilen.

> Lo mismo aplica para el escritorio de la computadora: procure no estar lleno de iconos que dificulten encontrar algo. De igual manera, procure tener sólo los accesos directos más utilizados al alcance de la mano

editorial

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