Respecto al entorno económico enmarcado en el contexto de la UE, las pymes españolas difícilmente pueden competir en costes con los nuevos miembros del Este, también es complicado competir en excelencia con los países de Europa Central y Europa del Norte y en lo relativo al expectro global, igualmente, las pymes españolas tienen competidores de gran magnitud en países emergentes como China e India.
1. INTRODUCCIÓN
Independientemente que la situación descrita pueda contemplarse como una fuente de oportunidades y no como una amenaza real, la única posibilidad, por lo tanto, que poseen las pymes españolas de competir, actualmente, en mercados saturados y de extrema competencia procedente, fundamentalmente, de países incipientes con mano de obra barata y bajos costes generalizados es adoptando e implementando políticas de innovación, investigación, desarrollo, diseño, calidad y de responsabilidad social e, igualmente, enfocando las estrategias de negocio a la diferenciación, la especialización, a la aportación de valor añadido, a la personalización del servicio ofrecido, al diseño “total” en relación al producto final y a la exclusividad.
Según el Global Competitiviness Index del World Economic Forum, España no se encuentra bien posicionada en los indicadores de I + D, ni en recursos destinados al efecto, apenas llegan al 3 % del PIB, y el porcentaje de exportaciones de industria tecnológica gira en torno al 10 %.
Tomando como referencia un informe de la consultora Arthur D. Little, que toma como base del mismo la experiencia de 800 empresas en materia de innovación y en función de los resultados obtenidos en el citado trabajo, se expone como consecuencia final que la implantación de una correcta política de innovación en una empresa puede incidir en un crecimiento aproximado del 4 % en el beneficio bruto operativo de la misma, el mencionado informe es igualmente válido para pymes y grandes empresas.
En mercados altamente competitivos, la innovación triplica los resultados conseguidos por los recortes de gastos, dicha estrategia ofrece un campo de crecimiento importante, esta máxima ha sido aplicada en sectores como el de farmacia, electrónica o telecomunicaciones, donde los nuevos productos llegan a convertir un euro invertido en innovación en 40 de facturación.
Un retraso respecto a la competencia en el lanzamiento de una novedad se traduce automáticamente en pérdidas económicas considerables, de menor o mayor cuantía, dependiendo del sector profesional y del perfil de la empresa, por dicho motivo, la innovación no solamente enlaza con la invención sino también con la eficiencia o el tiempo que se tarda en llegar al mercado.
Partiendo del punto de inflexión conformado por la interconexión entre productividad, competitividad e innovación, con el ánimo de resolver el problema del escaso crecimiento de la productividad laboral española y al objeto de ganar en competitividad, las pymes deberían adoptar, entre otras, las siguientes soluciones al respecto :
1. Reforzar la inversión en los activos y actividades más productivas conectadas directamente con la gestión del conocimiento y el I + D + I + D.
2. Destinar gran parte de la inversión destinada a los Planes de Formación de las pymes hacia competencias tecnológicas, comerciales y de gestión, principalmente.
3. Fomentar, potenciar y desarrollar la aplicación de las nuevas tecnologías.
Para luchar contra la competencia de costes y la creciente deslocalización empresarial hacía zonas, por ejemplo, como el Sureste asiático, las pymes españolas deben desmarcarse apostando por la calidad, la variedad y el diseño, realizando mayores inversiones estratégicas en I+D+I+D y generando, de esta manera, un plus de valor añadido que incline favorablemente la balanza, evitando competir, de forma directa, con los productos extranjeros de bajo coste.
Las pymes españolas deben especializarse en productos innovadores, difíciles de imitar y con gran capacidad de diferenciación, centrándose en aquellos mercados en los que aporten mejores ventajas competitivas, creando constantemente nuevos productos, incluso creando nuevos mercados, buscando nuevos nichos, ideando nuevas necesidades para nuevos perfiles de clientes potenciales, diseñando nuevos modelos de negocio o de gestión, invirtiendo permanentemente en “talento” y en capital humano, también pueden externalizar parte de la producción, adquiriendo componentes o procesos que por su estandarización no representen un riesgo, o deslocalizar su producción, creando filiales en países de costes reducidos, pero manteniendo el control sobre los procesos que constituyan el núcleo de las actividades más productivas e I + D + I + D, manteniendo a salvo el cuore business, en cualquier caso, es necesario crear “pymes de alto potencial o gran rendimiento”.
Según el Instituto de Estudios Económicos ( IEE ), la baja productividad en España se debe, en parte, a las características del mercado laboral debido, principalmente, a su gran rigidez.
En función de la anterior afirmación, desde los poderes públicos se debe realizar un esfuerzo por promover la flexibilidad laboral, reasignar los recursos productivos, establecer más ayudas en relación a la posibilidad de invertir en equipos tecnológicos y de información y en capital humano, reformar los parques tecnológicos aportando mejoras a los mismos con el objetivo de ser más atractivos para las pymes, reducir la alta tasa o el índice de temporalidad en el empleo, promover la cualificación y especialización en el trabajo, adaptar los procesos de formación a las necesidades reales y específicas de las pymes, apoyar mediante incentivos las inversiones en I + D + I + D, fomentar la competencia, potenciar las inversiones en infraestructuras, aperturar mercados con fuerte regulación, mejorar la calidad educativa, apoyar la formación continua, mejorar las condiciones de acceso de la mujer a puestos de gestión directiva, adoptar medidas concretas para mejorar la calidad del trabajo empleado y la gestión del tiempo, etc.
De igual forma, debe incentivarse en mayor medida, por parte de la Administración Pública, el uso empresarial de las TIC, para lograr reducir los costes y potenciar la utilización de documentos y facturas electrónicas, entre otros beneficios, acompañadas de mejoras en la organización, administración y gestión de la pyme y de cambios necesarios en relación a las prácticas laborales.
2. POLÍTICA DE INNOVACIÓN EN LA PYME.
La innovación es una de las variables más relevantes de la competitividad de una empresa además de constituirse como un elemento crucial y clave de la rentabilidad de la misma, la competitividad, en relación a la innovación, no sólo es cuestión de poder económico empresarial sino también del buen uso de la inteligencia y el talento de una organización.
Para innovar es necesario crear un entorno propicio y proclive al ejercicio de la innovación y un clima laboral adecuado a tal efecto.
Innovar no es sólo crear algo nuevo sino también perfeccionar, mejorar o aportar valor añadido a algo ya existente.
La relación entre innovación y complejidad no debe ser absoluta, puesto que, en la mayoría de las ocasiones, las mejores ideas suelen ser las más sencillas y fáciles.
Es sumamente importante, en materia de innovación, centrarse en la cadena de valor más que en el producto como tal, las nuevas tecnologías y el proceso de globalización, en el que se encuentra inmerso en mundo empresarial, permite que el mercado de un determinado producto o servicio sea el mundo entero en periodos de tiempo cada vez más cortos, si la empresa acierta en la innovación del citado producto o servicio y es aceptado por el mercado a nivel global, innovar en el know how y en los diferentes procesos que configuran la cadena de valor dota de mayor protección a la innovación frente a la competencia y empresas imitadoras de bajo coste.
La innovación es necesaria pero, a la vez, costosa y de resultado totalmente incierto.
El riesgo de innovación es muy elevado, incluso en la innovación que no requiera de procesos costosos de investigación previos.
En relación a la anteriormente expuesto, prever el coste de financiación adecuado, apoyarse de un marco fiscal que favorezca, contar con las ayudas, subvenciones, incentivos, apoyos, etc, disponibles en el mercado para promover la innovación, son acciones estratégicas que se deberán tener en cuenta en la política de innovación que planifique y desarrolle la pyme.
Otro factor clave a considerar respecto al cálculo de inversiones de I + D + I + D que debe afrontar la pyme es el relativo al tamaño de la empresa, es imprescindible valorar realmente el tamaño adecuado de la pyme para conocer la mejor forma de rentabilizar las mencionadas inversiones y amortizarlas razonablemente.
Los proyectos e inversiones en I + D + I + D de la pyme deberán estar vinculados, proporcional y ponderadamente, a la expansión y el crecimiento de la misma.
Es posible mejorar o reorientar la política de innovación emprendida por la pyme en un periodo de tiempo relativamente corto, en un plazo no superior a 1 año;
1. El proceso comienza por conocer las capacidades de la pyme en materia de innovación, el posicionamiento de la misma en el sector profesional que opere, las posibilidades y alternativas de inversión que posea, el nivel de invención, objetivos cualitativos y cuantitativos, duración prevista para los procesos de invención, talento del que se dispone, la dirección evolutiva de su actividad de negocio principal, etc.
2. Posteriormente, se implanta un proyecto, previamente diseñado y planificado, en el que se desarrollarán nuevas ideas dignas de ser valoradas y se realizarán los cálculos precisos relativos a las inversiones necesarias para ponerlas en práctica.
3. Finalmente, se examinarán y comprobarán los resultados obtenidos.
De la misma manera, la pyme debe aprender a gestionar las prácticas innovadoras o acciones de innovación que desea proyectar, conociendo, además, los movimientos innovadores de la competencia, es conveniente fijar una serie de pasos ;
1. Estudiar la posición y el nivel que alcanza la competencia en innovación.
2. Determinar el impacto que produce en la cuenta de resultados de la pyme la innovación que desarrolla la competencia.
3. Ejecutar un Planning de Innovación con el objetivo de innovar más y mejor que la competencia.
4. Conocer, de forma pormenorizada, el tipo de innovación que necesita la pyme ; Innovación Simple ; Modificar un producto ya existente, Innovación de perfil ; Amoldar o adaptar un producto a otros mercados, Innovación Total ; Crear algo nuevo, único, exclusivo y diferente, Innovación de tendencia ; Innovar observando las diversas tendencias del mercado y crear nuevas tendencias, etc.
5. Dirigir, enfocar y orientar la innovación al nivel requerido y elegido por la pyme de forma estratégica, es decir, es factible innovar a diferentes niveles, se puede innovar en la estrategia, a partir de un movimiento estudiado de la competencia, en el concepto del producto, en las características y atributos del producto, etc.
6. Aportar valor añadido a la innovación en la cadena de valor ; Además de innovar en el producto final, hacerlo también en la cadena de valor.
7. Apostar por las herramientas de marketing necesarias al objeto de dotar al producto final, en el momento de lanzarlo al mercado, de nuevas sensaciones, es decir, que el producto sea percibido de forma diferente, que despierte emociones, vivencias, experiencias vitales, bienestar, sentimientos positivos, etc.
8. Disponer de la inversión o financiación adecuada y acorde al proceso de innovación que se pretende llevar a efecto, contando para ello con un plan de viabilidad financiera en el que se incluyan los costes previstos.
9. Calcular, por último, el R.O.I., de la inversión en innovación.
La pyme, en materia de innovación, tiene mayor agilidad operativa aunque menor capacidad de recursos, suele estar más especializada y puede desarrollar más rápidamente una especialidad creativa e innovadora propia, encontrar un target definido a tal efecto, focalizarse en un segmento concreto, incluso buscar o crear un nuevo nicho donde operar, también tiene mayor capacidad de movimientos para acometer cambios e innovaciones de diferente nivel, por el contrario, tiene múltiples barraras en cuanto a la posibilidad de obtener recursos financieros que puedan destinarse a I + D +I +D, consecuentemente y en relación a este último extremo, es imprescindible desarrollar la creatividad, la imaginación, el aprovechamiento del talento, la creación de una cultura corporativa y unos determinados valores que permitan la constante innovación en la empresa, etc.
3. CULTURA CORPORATIVA Y CÓDIGO DE VALORES PARA PROMOVER LA INNOVACIÓN EN LA PYME.
Para incrementar la productividad y la competitividad en las pymes, entre otras medidas, es imprescindible emprender determinadas políticas e inversiones en I + D + I + D, además y complementariamente, las empresas deben generar un cambio de actitud y de mentalidad en la gestión a todos los niveles de la estructura organizacional, desarrollando culturas corporativas que promueva la innovación.
La pyme tendrá que estructurar su cultura corporativa en función de un código de valores que incluya como uno de los ejes prioritarios el ejercicio de la innovación en todos y cada uno de los ámbitos de gestión.
Un aspecto clave en lo concerniente a la innovación es plasmar en la cultura corporativa de la pyme los siguientes valores ; Iniciativa, perseverancia, autoconfianza, rigor, autocontrol, paciencia, constancia, trabajo, motivación, etc, puesto que, para innovar es imprescindible ser disciplinado, ejercer permanentemente la práctica de la innovación y desarrollar los valores mencionados, además de buscar constantemente nuevas oportunidades, ejercitarse para crear nuevas ideas, entrenarse y, por supuesto, equivocarse y probar, se deduce, por tanto, que la innovación no depende de la genialidad ni de la inspiración, solamente en un porcentaje ínfimo y menor, sino del ejercicio constante de la práctica de innovar.
Deben crearse nuevas ideas para alcanzar el éxito en cualquier negocio, pero las ideas creativas y válidas no surgen por sí mismas, se necesita trabajar firmemente en ellas para darles forma.
La cultura corporativa de la pyme debe proteger y premiar a los empleados que generen ideas nuevas, aunque éstas, a veces, no funcionen, la cultura corporativa de la pyme, igualmente, no permitirá que los profesionales que cometan fallos a causa de la innovación sean recriminados, debido a que es difícil acertar en primera instancia, es necesario probar y equivocarse, en la mayoría de los casos, al objeto de acertar para innovar adecuadamente a medio y largo plazo, consecuentemente, se debe promocionar la responsabilidad creativa e innovadora en los empleados.
La innovación, en la pyme, necesariamente, deberá estar relacionada con la forma de trabajar, las empresas no deben tener ningún temor a innovar, al contrario, deben crear, experimentar, probar, ensayar y, consecuentemente, ejercer la innovación permanentemente.
La investigación, el desarrollo, la innovación y el diseño deben ocupar un lugar destacado en las estrategias corporativas de las pymes.
La innovación no concierne sólo a los departamentos de I + D + I + D, sino que debe constituir un valor fundamental en la organización a nivel global.
La pyme propiciará la creación de un clima laboral proactivo y proclive al desarrollo de la innovación, que respire innovación.
El capital humano de la empresa e, incluso, los clientes de la misma, deben valorar el esfuerzo creativo, el desarrollo de la imaginación, la curiosidad, la observación activa, la mejora constante, el incorformismo, la generación de ideas nuevas, la gestión positiva del cambio, la diversidad, la objeción fundamentada a lo establecido, la experimentación, etc.
La innovación es una herramienta para crecer y prosperar, deriva de la vocación, de la identificación con el proyecto, del rigor y de la ilusión constante, el marco adecuado para que prospere es la existencia de competencia, donde la presión de los competidores eleva las exigencias y proporciona expectativas de mejora, por tanto, no hay que tener miedo a la competencia ni a la innovación de ésta, simplemente observar y estudiar detenidamente sus movimientos para actuar en consecuencia e innovar más y mejor.
4. INNOVACIÓN Y LIDERAZGO EN LA PYME.
La creatividad y la innovación es una labor que la dirección de la pyme tendría que mantener entre sus prioridades más inmediatas, la función de innovar no debe ser patrimonio exclusivo del Departamento de I+D+I o de Marketing, tal como he comentado con anterioridad, por el contrario, dicha función se hará extensible a todas las áreas y unidades de negocio, a todos y cada uno de los departamentos de la pyme y, por supuesto, al capital humano que conforma e integra la empresa, para ello, la dirección creará una cultura corporativa que fomente y proteja la creación de ideas nuevas y que permita cuestionar lo establecido hasta el momento, que sea permisiva con los errores y que no espere resultados a muy corto plazo.
La innovación debe ser uno de los ejes principales en la gestión de los directivos de las pymes, los ejecutivos que gestionan la pyme tienen que transmitir adecuadamente a toda la compañía el mensaje, en positivo, referente a la asunción del riesgo que comporta innovar y a la pérdida del miedo a acometer innovaciones.
Cuando se acierta en una innovación, se produce un impacto económico positivo reflejado claramente en la cuenta de resultados de la pyme, a corto, medio o largo plazo, pero cuando no se acierta, el efecto es el contrario, puesto que, el retorno de la inversión que ha supuesto el desarrollo de la innovación será negativo, ese punto de inflexión marcado por el error y la equivocación será determinante en la política de innovación y desarrollo que adopte la pyme, si la empresa prevé, respalda y asume las pérdidas que soporta una innovación no acertada, evidentemente, cuando se hayan adoptado todas las acciones o medidas posibles que conduzcan al éxito y aún así no se ha producido el mismo y el fracaso no es producto de la negligencia o la omisión de deberes, tendrá muchas posibilidades de innovar eficientemente en sucesivas ocasiones, es labor de la dirección de la pyme potenciar los valores oportunos al objeto que la estrategia de la empresa en relación a la innovación se encuentre totalmente asimilada por la plantilla y, como consecuencia, pueda ser ejecutada con brillantez y eficiencia.
El equipo gestor de la pyme es responsable de crear las condiciones óptimas en la empresa para que la innovación sea posible, de igual forma y reiterando lo expuesto con anterioridad, al mencionado equipo gestor le compete la relevante función de desarrollar una cultura corporativa que apoye la creatividad y adopte la innovación como un valor principal y al amparo de la misma las personas que trabajan en la pyme se cuestionen, a diario y permanentemente, hacer las cosas mejor, pensar de manera diferente, tener cierta tolerancia al fracaso o al error, asumir diferentes puntos de vista, gestionar positivamente la diversidad, tener en consideración las concepciones, posicionamientos y enfoques de los diferentes perfiles humanos y profesionales que componen el grupo humano, desarrollar la iniciativa en materia de innovación, potenciar la habilidad de automotivarse para innovar, promover la innovación en los equipos de trabajo, puesto que, es más fácil innovar en equipo, es decir, existen más posibilidades de que nazcan ideas creativas por parte de un equipo de trabajo que de forma aislada e individual y, sobre todo, tener presente que la innovación y la supervivencia empresarial son dos conceptos que, actualmente, permanecen indisolublemente asociados.
Los directivos de la pyme tendrán que aprender a desarrollar, en mayor medida, la competencia o habilidad de planificar estratégicamente en materia de innovación, debido a que el trabajo diario de gestión hace que los asuntos y cuestiones a corto plazo no dejen el suficiente espacio de tiempo que requiere la ejecución de la innovación como estrategia.
5. ESTRATEGIA DE I + D + I + D + R. S. C.
Partiendo de la concepción del término “ Innovación Aplicada “, que significa rentabilizar la innovación o vender más por mediación de la innovación y conociendo la realidad empresarial actual que se traduce, en la mayoría de los casos, en una oferta superior a la demanda en cualquier producto lanzado al mercado, llegaremos a la lógica conclusión que determina la necesidad de reinventar todos los factores implicados en un modelo de negocio o de gestión empresarial, operaciones, diseño, clientes, know how, relaciones con los stakeholders, estrategia, valores, cultura empresarial, cadena de valor, marketing, procesos, cadena de suministro, inversiones, áreas de negocio, modelo de crecimiento, capital humano, etc, empezando por integrar en el nuevo modelo de gestión la estrategia de I + D + I + D + R. S. C.
La formula I + D + I + D + R. S. C. ( Investigación, Desarrollo, Innovación, Diseño y Responsabilidad Social Corporativa ), debería integrarse con absoluta generalidad en las estrategias corporativas y planes estratégicos, de negocio o directores de las pymes.
En la actualidad, las pymes que implementan con eficacia la referida fórmula en sus estrategias, adquieren una importante ventaja competitiva y logran una total diferenciación, además de conseguir un determinado posicionamiento en el mercado y, obtener un plus de productividad, competitividad y rentabilidad.
En relación a lo expuesto en el párrafo precedente, a nivel de marketing estratégico y respecto a los tres ejes fundamentales que engloba el citado concepto, es decir, posicionamiento, segmentación y targeting, es transcendental asociar la marca de la pyme a la innovación, el desarrollo, la investigación, el diseño y la Responsabilidad Social Corporativa y proyectar en la sociedad, en general, y , particularmente, en cada uno de los grupos de interés que interactúan con la empresa y, naturalmente, en el cliente potencial o público objetivo al que se dirige la misma, una imagen corporativa de pyme social, solidaria, responsable, sostenible en su desarrollo y en su know how, innovadora, investigadora y con un diseño propio, único, exclusivo, moderno y diferenciado en sus productos, la última fase estaría relacionada con la creación de una reputación a largo plazo basada en dichos conceptos.
La pyme innovadora, igualmente, diseñará un Plan de Responsabilidad Social Corporativa Integral o Global, que incluya en el mismo un Plan de Responsabilidad Social Corporativa Interna y una Memoria de Sostenibilidad, ésta última como documento de apoyo a la gestión, integrado en el Business Plan de la empresa y en la estrategia corporativa de la misma, adoptando, por tanto, un modelo de gestión socialmente responsable y sostenible que se complementará con el tradicional modelo financiero de gestión, basado en la maximización del beneficio y aportación de valor al accionista. La pyme que innove en el modelo de negocio, adoptando el mencionado modelo combinado de gestión, se diferenciará y alcanzará un nivel superior en competitividad.












Comments