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La estrategia de un millonario

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La estrategia de un millonario : Mucho más valioso que el oro, Quizás al momento de leer este artículo, te encuentres un poco “estresado” por ver tantas ideas para realizar un negocio propio. Distintas perspectivas, conceptos, planes, etc., puede ser algo agotador.

Para ello, aquí te traigo algo diferente, “una brisa de aire fresco”, si así quieres llamarlo.

El día de hoy vamos a “espiar” la estrategia utilizada por el que luego se convertiría en el primer millonario auto-realizado de la ciudad de San Francisco. Conozcamos su historia de principio a fin:

A principios de la década de 1840, el estado de California no era de mucho interés para la gente. Sin embargo, a diferencia de las demás personas, un hombre llamado John Sutter, la veía como una tierra de oportunidades, un lugar donde se podría construir un imperio agrícola.

En 1847, Sutter envió algunos hombres hacia el Río Americano para construir un aserradero que proporcionaría mucha madera para su proyecto visionario. Bueno, en uno de esos días como pudo haber sido cualquier otro, el aserradero se encontraba a punto de ser terminado, cuando de repente, uno de los trabajadores que se encontraba allí de nombre James Marshall vio algo brillante. Fue en ese histórico día, 24 de enero de 1848, que la primera muestra de oro que después desataría la “fiebre del oro” fue descubierta.

Surgió un problema respecto a esto: John Sutter no quería que los buscadores de oro invadiesen su tierra, así que decidió mantener el descubrimiento del oro en secreto.

Pero, como te imaginarás, mantener el oro en secreto era casi imposible. Los rumores comenzaron, y un comerciante, Sam Brannan (quien es nuestro personaje principal) comenzó a correr la voz como si su vida dependiera de ello por las calles de San Francisco, gritando “¡Oro, oro en el Río Americano!”

Es aquí donde empieza la astucia (y el plan de negocios) de nuestro amigo Sam Brannan. Él se fue a California, consiguió una pequeña muestra del oro, y se lo llevó como prueba.

Él sabía que con tal irrefutable hallazgo, la gente enloquecería por buscar el preciado metal, y que una oportunidad de negocios única surgiría: ¿Qué necesita una persona que desea encontrar oro? En 1848 la respuesta era simple: sólo palas.

Sam Brannan se encargó de comprar prácticamente TODAS las palas en los alrededores del Río Americano, y para cuando todas las personas llegaron en busca del oro, ¿Quién era el único capaz de brindarles la principal herramienta de búsqueda? Exacto: Sam, el vendedor de palas.

Resumiendo la historia, Brannan se convirtió en la persona más rica en California (el primer millonario del lugar) gracias a la fiebre del oro de California, irónicamente, no gracias a la extracción del oro. Su máquina de hacer dinero estaba en la venta de palas.

Como vemos, algunas veces podemos ser un empresario exitoso no realizando un proyecto, sino más bien, brindando las herramientas para ayudar al de los demás, una buena enseñanza cuando vamos a empezar un negocio.

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